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NUEVA MANIFESTACIÓN CONTRA LA REPRESIÓN Y EN DEFENSA DE LAS LIBERTADES




Ayer se celebró en Gijón, la segunda manifestación convocada por la Plataforma contra la Represión y en Defensa de las Libertades registró menos de la mitad de participación que la primera pese a la condena a prisión que pesa sobre los sindicalistas Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala.
Otra vez como sucedió en Noviembre miles de personas se unieron para mostrar no sólo su solidaridad con los sindicalistas procesados, sino para denunciar el recorte de las libertades que en Asturias se suceden con casos como el de Marco Antuña despedido por Cajastur por su afiliación sindical o el cierre de Teleasturias, con la bendición del gobierno regional. De nada sirvió la oposición de los estamentos políticos asturianos, ni la retirada de pancartas y carteles para evitar el conocimiento de la manifestación.
La manifestación se realizó y contó con numerosos apoyos, incluidas concentraciones en Barcelona, Madrid, Valladolid, Andalucía y Extremadura. Además, los trabajadores de Naval Gijón pararon desde la siete de la tarde y acudieron con una pancarta, y la asamblea del Ateneo Obrero también. El PCA también asistió con una pancarta que rezaba: «Contra la represión, solidaridad», y con el nuevo secretario general, Francisco de Asís, al frente, acompañado por la práctica totalidad del comité central. Allí también estaban cientos de trabajadores afectados por la reconversión industrial asturiana desde el año 1984: empleados de Aceralia, de Juliana, de Naval Gijón, de Suzuki, de Mina La Camocha, de Astilleros del Cantábrico, de Marítima del Musel y de Talleres de Moreda, entre otras empresas.
Sin embargo como en la anterior los sindicatos mayoritarios no acudieron a la manifestación, demostrando una vez más que no están al lado de los trabajadores. Porqué, se podrá criticar las formas de actuar de Candido y Morala, pero lo que no se puede poner en duda que todo lo que hicieron y siguen haciendo, lo hacen por defender no sólo sus puestos de trabajo, sino un futuro para un sector que emplea a miles de trabajadores. Sin embargo si estaban allí históricos dirigentes sindicales como Emilio Huerta, 'Triqui', y Francisco Prado Alberdi, ex secretarios generales de CC OO de Asturias y de Gijón, respectivamente, ellos si entendieron la causa de Morala y Carnero. Y la entendieron porque ellos saben lo que es echarse a la calle, cortar carreteras, quemar neumáticos y parar producciones. Ellos lo hicieron durante los años de la reconversión y saben que lo hicieron por defender un puesto de trabajo y que nadie los sentó en un banquillo de acusados.
Carnero y Morala fueron condenados a tres años de cárcel y a pagar al Ayuntamiento de Gijón 5.624 euros por la rotura de un mecanismo del control del tráfico durante una manifestación de Naval Gijón. Y la titular del Juzgado de lo penal número 2, Rosario Fernández Hevia, los absolvió, en un segundo juicio, de los delitos de daños y desórdenes públicos de los que se les acusaba por unos hechos acontecidos en diciembre de 2004 en los que se quemó una furgoneta abandonada durante una protesta. Ahora el Ministerio Fiscal ha recurrido la sentencia absolutoria del segundo juicio contra los sindicalistas, por lo que ahora éstos se enfrentan de nuevo a cinco años y medio de cárcel.
Una pena demasiado dura para dos trabajadores que sólo lucharon por su trabajo y que es un episodio más de los que refleja que en Asturias se cumple al pie de la letra el precepto de Alfonso Guerra "El que se mueva no sale en la foto". Dentro de más o menos dos meses los asturianos tendremos la oportunidad de mostrar si estamos de acuerdo con el recorte de libertades que está imponiendo un Gobierno que se auto denomina plural, de la izquierda y democrático.

1 comentario:

Alvaro dijo...

esta situación sumada al resto de heridas no cicatrizadas de la coalición Tinin-Valledor va a sumir las elecciones en un proceso irritante. (me refiero a mas de lo habitual)

lo peor de todo es que los primeros espadas de la politica asturiana no están a la alture como para representar ni a una comunidad de vecinos, ya sea por desgaste o por simples carencias.

asi nos va.